martes, 23 de noviembre de 2010

Santiago Liberal. El gato pardo

El gato pardo

Ya no me acompaña el gato pardo
que arañaba cada noche mi ventana,
clavaba sus ojos en mi mirada
y en silencio compartía mi letargo.

Él sabía que mi alma estaba herida,
que doliente un amor la estremecía,
al unísono mi pena y su maullido
Se juntaban como un solo destino.

Te espero cada noche en mi ventana.

Ya no veo relucir tus ojos claros,
fueron dos tristes farolas en mi alcoba,
con dolor en las sombras reclinados
Alumbraban mi cama de caoba.

¿dónde estás gato pardo?

Yo te extraño.

Como extraño ese amor incontrolado,
el silencio de tus ojos me hace daño,
tú te has ido y mi amor…
Se ha cegado.

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